Los primeros coches suelen empezar a funcionar sobre las 8 de la mañana, y en verano los últimos descensos son más tarde que en invierno. Las operaciones dependen totalmente de las condiciones meteorológicas y pueden interrumpirse por viento, niebla o por motivos de mantenimiento. A veces, el atardecer se alarga más allá del horario diurno habitual. Comprueba el estado del tráfico de ese mismo día antes de subir por Tafelberg Road.

